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viernes, 12 de febrero de 2016

EL RENACIDO. Y el Óscar es para... ¡el oso!


EL RENACIDO
The Revenant

Alejandro González Iñárritu, 2015

Estoy convencido de que Leonardo DiCaprio es uno de los mejores actores de su generación. Del mismo modo, González Iñárritu demostró con Birdman (2014) que es un cineasta capaz y un buen director de actores ‒aunque planeaba hacer primero El renacido, pero la preproducción fue tan chincha que hizo Birdman mientras la terminaba. Los dos ya demostraron lo que debían y el hacer una película que pide a gritos que la Academia reconozca su trabajo cae bastante mal. Es como cuando Salma Hayek hizo Frida (Taymor, 2002) o como cuando Ron Howard hizo Apolo 13 (1995)... o El luchador (2005)... o Frost/Nixon: La entrevista del escándalo (2008)... ¿Qué onda con Ron Howard?
    La película narra la historia de Hugh Glass (Leonardo DiCaprio), un cazador peletero en la frontera americana-canadiense en la década de 1820 cuyo campamento es atacado por los indios arikara. Mientras él y sus compañeros huyen, Glass es atacado por un oso grizzly que lo deja malherido. Sus compañeros lo rescatan, pero ante la necesidad de huir de los indios y comprendiendo el lastre en que se ha convertido Glass, deciden dejarlo para que muera. Empero, Glass sobrevive y se da a la tarea de cazar a John Fitzgerald (Tom Hardy en u papel que originalmente le ofrecieron a Sean Penn), el maldito que lo dio por muerto, lo enterró vivo y asesinó a su hijo para que no hubiera testigos.


    No me malinterpreten. El renacido es una gran película. La manufactura no es impecable; pero sí muy buena. La dirección es sólida y la fotografía de Emmanuel “El Chivo” Lubezki, con una marcada inspiración de Gabriel Figueroa, es apabullante... excepto porque odio cuando usan cámara en mano para que las escenas de acción se vean como “de más acción”.
    Sin embargo, durante toda la peli pensé que estaba viendo una especie de reinterpretación de Cabeza de vaca (Echevarría, 1991), o una mezcla de Danza con lobos (Costner, 1990) con Apocalipsis ahora (Coppola, 1979)... aunque bien podría ser que simplemente todas las epopeyas son el Viaje del Héroe, en cuyo caso le ofrezco disculpas a Campbell y me callo.
    Otra cosa es que quizá la ambientación ayudó en gran medida; pero el soundtrack compuesto por el japonés Ryuichi Sakamoto, en su primera composición original para una película occidental desde 1998, me recordó muchísimo, sobre todo en el tercer acto de la peli, al de esa cinta prácticamente desconocida de los 90, Voraz (Bird, 1999).


    Ahora, cuando digo que la película la hicieron con receta, es porque básicamente incluyeron todos los clichés posibles que las películas incluyen para que les den Óscares; por ejemplo, los siguientes:
·         Está basada en (aunque más bien uno debería decir “inspirada” o “sugerida por”) una historia de la vida real.
·         Es una película de época y eso a la Academia le re-chifla.
·         Además, si esa época es parte de la historia de EE.UU., tanto mejor.
·         Como es una película histórica, se regodeará en un minucioso recreacionismo al cual se le irán sendos anacronismos que iremos notando hasta dentro de varios meses.
·         Narra la historia de un hombre, preferentemente con alguna discapacidad física o mental, que triunfa ante la adversidad.
·         Promueve algún tipo de racismo (indios, franceses ¿qué más da? Porque digo... ¿por qué en las películas los “nativos siempre se comen la carne cruda? Es como de peli de caníbales italiana).
·         El personaje principal representa un reto actoral... y si se trata de un personaje con alguna restricción motriz o de un actor guapo que deba actuar de feo, la Academia enloquece.
·         Es larga y lenta.
·         En realidad, el argumento es una fábula moralina.

Las actuaciones son muy buenas y es refrescante volver a ver una película donde la gente ‒y los animales‒ sangran cuando los hieren, contrario a la tendencia actual.


    Y hablando de animales, ¿qué onda con el oso? ¿Sólo a mí me pareció que se veía raro? ¿Alguien sabe cómo hicieron esta escena? ¿Se trata de un CGI y por eso se ve raro? ¿O se trata de un oso real que como ya estoy muy acostumbrado a que todo sea CGI se ve raro? ¡Ah, cómo extraño los animatrónicos! Con esos no había pierde... ¿O hicieron la escena con un animatrónico y como ya estoy muy acostumbrado a ver CGI por eso se me hizo raro?... ¿Ven? Ésos son los buenos efectos especiales, los que uno se pregunta cómo los hicieron. Bueno, no, la verdad es que sí se ve raro y me dejó con la duda.
    También la edición de pronto es extraña. Hay cortes duros y stablishments que me parecen redundantes. Supongo que muchos de ellos son para lucir la fotografía, que sí es muy buena.


    Y hablando de la fotografía, en la película hay varios rompimientos que me parecieron muy interesantes. Dejar que el vaho de los actores empañe la lenta de la cámara es una forma muy interesante de romper la cuarta pared y echar por tierra el “ilusionismo” de la película. Digo, como experimento me parece valioso, lo que no entiendo es en qué apoya al discurso; qué beneficio obtiene la narrativa de una película que cuidadosamente busca crear la ilusión de un lugar y una época determinados de que se rompa dicha ilusión. Casi parece como si el director y el fotógrafo hubieran hecho equipo contra el diseñador de producción ‒bueno, se sabe de la ríspida relación de González Iñárritu con Tom Hardy, quien de hecho intentó estrangularlo durante una discusión‒.
    La cinta misma termina con un rompimiento en el que hay que ser muy inocente ‒o poco malicioso, como se le quiera ver‒ para no pensar que Leo de verdad está suplicando un Oscar.
    Es una muy buena película, que se disfruta de principio a fin y que logra absorber al público en lo que sucede en pantalla... para expulsarlo de vez en cuando con rompimientos. Una experiencia disfrutable excepto por lo que mencioné al principio: es molesto el que no pueda uno sacudirse el pensamiento de “esta película la hicieron para ganar Óscares”.


    Además, está el cambio de lo que parecía ser Danza con lobos o Cabeza de Vaca y que en el tercer acto se convierte en El vengador anónimo con un final francamente anticlimático en el que se expone la moraleja de la historia un poco a fuerzas, aunque de modo elegante. Creo que esta cinta es de ésas en las que cada elemento por separado supera a la suma de las partes.
    Por cierto… Si estaban cocinando el corazón del caballo en una fogata y el tipo agarró el corazón recién salido del fuego con las manos desnudas ¿no se hubiera quemado? Digo, yo me cuido hasta de cómo agarro una tortilla que acabo de calentar en un comal y este cuate...



PARA LA TRIVIA: La película fue filmada enteramente con luz natural ‒excepto por la escena dela fogata… y si la filmaron así en aras del realismo, entonces apoya mi crítica sobre la lente empañada de la cámara‒ y, al tener sólo tres horas de filmación por día, la producción se alargó por 80 días ‒en promedio, la filmación de la mayoría de las películas dura entre 30 y 45 días‒. Por no mencionar que el clima en la locación canadiense fue más cálido de lo que se esperaba, por lo que la filmación debió trasladarse a Argentina para concluir el rodaje. Ya que la película se tardó mucho más en su realización de lo que se había planeado y por lo tanto, se salió de presupuesto, comenzó a correr el rumor de que el director había perdido el control del proyecto.





2 comentarios:

  1. De hecho el oso si es un CGI y es notable que ya no se note tanto (valga la redundancia) Es un tipo en un traje azul y con composición de imágenes dan como resultado es famosa escena Quizás la película si adolece un poco de ser pretenciosa, casi como las películas mexicanas que mandan a la academia para rogar por una nominación y de las cuales la academia se desternilla de risa y lo digo porque los actores si estan un poco sobreactuados, digo, en toda la película DiCaprio se la pasa gruñendo, arrastrándosem y haciendo de todo para que se vea que sobrevive a todas las adversidades, como el hecho de que según él mismo dijo: "tuve que comer higado crudo de verdad eehh? o sea tomen en cuenta mi enorme sacrificio para obtener el oscar" y la verdad es que uno no acab de identificarse del todo con él, no tiene otra motivación para sobrevivir que la pura y celestial venganza lo cual la hace hasta cierto punto inverosímil y el final...ay el final... Deja la justicia en manos de los indígenas que matan al villano nomas porque si cuando en toda la película se establece que los indios son protectores de la naturaleza y del reino animal chale! La verdad a mi se me hace mejor actuación la de Tom Hardy, por lo menos si comprendes un poco sus motivos para dejarlo morir en el frío y como manipula al chavito para que no diga nada Tuvo que tomar una decisión difícil pero como ya era un desgraciado de por si pues no le costó tanto trabajo, sobre todo me gustó el tono de frialdad y crueldad que le da al personaje Sinceramente yo no creo que se gane el Oscar el Dicaprio, le he visto mejores actuaciones, le voy mas a Eddie Redmayne y la Chica Danesa, ahí si conmueve, por cierto, espero pronto esa reseña

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    1. Ya decía yo que qué onda con ese oso. Coincido contigo, se ve mejor Hardy. En general, evito las películas "nominadas al Óscar", siempre me ha parecido que la premiación es más un concurso de popularidad que realmente un reconocimiento al trabajo de las personas. Me gustó esta película, pero no me parece la gran obra maestra que tanto han anunciado.

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